El carnaval es más que una celebración. Es un latido colectivo que atraviesa los barrios, una memoria viva que resuena en cada tambor, una identidad que se pinta en los colores que visten la tierra. Desde el norte hasta el sur, de los corsos populares a las comparsas, el carnaval es el encuentro del pueblo con su propia fuerza, con su historia, con su alegría como trinchera.

No es casualidad que la última dictadura militar haya eliminado los feriados de carnaval, buscando apagar una de las expresiones más vibrantes de nuestra cultura popular. Pero la democracia lo recuperó en 2010, devolviendo a los pueblos esta fecha que resignifica nuestra historia y refuerza su valor: el carnaval es identidad, resistencia y encuentro.

En estos tiempos difíciles, donde nos quieren tristes y desarticulados, donde el avance del fascismo atropella derechos y nos quiere de rodillas, el carnaval se vuelve un espacio de resistencia. Es el sudor del baile que riega la tierra para hacerla fértil de esperanza, es la energía que recargamos en comunidad para seguir construyendo un futuro distinto.

No dejemos que nos arrebaten la alegría, porque en ella está nuestra potencia. Que el calor del baile y el sonido de los tambores nos recuerden que la cultura popular es fuerza, es unidad y es transformación.

🔥🎭 ¡A bailar, a cantar, a resistir! Porque el carnaval es del pueblo y para el pueblo. ✊🏾🥁