Con la presencia de representantes de distintas plataformas de la sociedad civil iberoamericana, y con el objetivo de generar diálogo político, seguimiento e incidencia en las Cumbres Iberoamericanas, el 7 de febrero se llevó a cabo en Mérida (España) la 14° edición del Encuentro Cívico Iberoamericano.
Su finalidad es que las propuestas, recomendaciones, opiniones y compromisos de la sociedad civil sean incorporadas en la XXVIII Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado, que se celebrará en marzo en República Dominicana.
En esta oportunidad, del encuentro participaron 34 personas, pertenecientes a redes y plataformas de 19 países, representando un total de más de 2.600 organizaciones.
En representación de nuestras organizaciones estuvo presente el presidente de Red Encuentro, Rolando Kandel.
En referencia a lo sucedido en el encuentro, explicó: “Nos hemos reunido para debatir temas dentro de la sociedad civil, consensuar, y que eso les llegue a los jefes de Estado de Iberoamérica para que pueda ser tomado como recomendaciones”.
“Si bien cada país aporta su mirada, la declaración es de conjunto y no expresa nada sobre un país puntual”, aclaró.
Sobre el aporte que se realizó al encuentro desde la sociedad civil en Argentina, y en particular desde Red Encuentro, Rolando explicó: “Desde Red Encuentro creemos que en Argentina la democracia es respetada, y valorada, con desafíos, y que las libertades y garantías derivadas de los derechos de asociación y participación están mayormente garantizadas”.
Sin embargo, mencionó que en algunos casos no es así, por lo que “hemos manifestado nuestro repudio a la represión y criminalización de la protesta social en diferentes procesos en los últimos años, mencionando por ejemplo la represión a la comunidad Mapuche en la Patagonia”.
Por otra parte, observó que “el contexto cambia significativamente según el gobierno y su orientación política”: Actualmente, consideró “este valora a las organizaciones sociales y nos escucha”.
“Sin embargo, la tremenda crisis económica que lleva ya 7 años, impide que profundicemos un trabajo conjunto entre Estado y organizaciones de la sociedad civil, que posibilite la ampliación de derechos”, lamentó.
También se refirió puntualmente al problema de la justicia en Argentina. “La independencia de poderes es fundamental en la democracia, pero una justicia democrática también es fundamental, si no, es corporativa”, diferenció.
“La justicia Argentina es casi la única en el mundo que ha llevado adelante juicios contra los Gobiernos de facto que perpetraron genocidios, y aun así, también es la que defiende intereses corporativos y muchas veces perjudiciales para amplios sectores populares”, advirtió. “La sociedad civil también alerta sobre este tema”.
“¿Qué hizo Red Encuentro en el Encuentro Cívico Iberoamericano? Compartió información sobre Argentina, pero trabajó para que la declaración sea firme en la posición de exigir a los gobiernos que fortalezcan el Estado de derecho, las democracias y las condiciones de trabajo de las organizaciones sociales, en el marco del desarrollo de políticas públicas para la efectivización de derechos, y el alcance de la agenda 2030”, resumió.
Declaración final
El documento conclusivo del encuentro hace hincapié en los desafíos que enfrenta el mundo en este tiempo, para los que se requiere un rol activo de los distintos actores políticos, económicos y sociales.
También toca el tema de las desigualdades que quedaron al descubierto luego de la pandemia, al igual que la violencia y los abusos, las brechas de acceso a la salud y a la tecnología, como también la necesidad de preservar el espacio cívico digital.
Otra de las preocupaciones plasmadas en la declaración final tiene que ver con la violación de los Derechos, el vacío en los sistemas que deben protegerlos y la debilidad en los mecanismos de participación ciudadana, como también el aumento de la represión y persecución a organizaciones, periodistas y defensores de derechos humanos y ambientales.
Ante esto, plantean la necesidad de un nuevo pacto social basado en la justicia social, económica, financiera, ambiental, racial, de género y generacional, con un eje central en la igualdad de derechos.
En esa línea, enumera una serie de recomendaciones para los gobiernos de la región, y en vistas a la realización de la XVIII Cumbre Iberoamericana.
Finalmente, y con la mirada en la Cumbre que se celebrará en Ecuador en 2024, solicitan que el Encuentro se celebre de manera presencial en el país anfitrión, y que cuente con representación directa durante la cumbre.